Libre

Agenda

Como casi todas las personas, yo también lleno mis agendas de garabatos inspirados en aburridísimas reuniones de trabajo o de carácter político. Eso sería fatal sino nos permitera descubrir que buen y descontracturado soporte suelen ser las agendas para hacer lo que a uno le viene en ganas en el momento que sea. Porque a veces en este soporte surgen trabajos que ván más allá de los garabatos y -llegado el fin del año- antes que la agenda pase al olvido eterno, yo guardo los garabatos que más me gustan en alguna carpeta y otros, como este, los comparto, por ejemplo, acá.

Buen 2016 para todos.

Revisando carpetas viejas (2).

Collage Amor con vacas

“La Dolores” Collage hecho a mano. 13 x 15 cm. Año 2013.

En el taller de arte que daba ese año en el Pueblo Obrero de Piriápolis para Centros Mec, con los chicos veníamos trabajando hacía algunas semanas con collage. Dado el manejo que el grupo tenía ya de la técnica, un día, sobre el final de la clase propuse la consigna “Un collage en 5 minutos por reloj” Todos aceptaron el desafío con la condición de que yo también hiciese uno “a ver si me salía”, bueno, esto es lo que me salió.

Revisando carpetas viejas (1).

Señorasyseñores

“Señoras y Señores” es un collage e intervención fotográfica muy simple que hice en 1999 y que después imprimí a modo de grabado digital en un modesto tiraje de 12 ejemplares. Como lo hice sobre un papel cualunque que se estaba oxidando mucho, lo rescaté digitalmente para compartirlo porque todavía me resulta simpático. Los 12 ejemplares fueron donados en distintas instancias, siempre a mujeres, ya que -obviamente- su espíritu las homenajea. El rescate digital lo hice a partir de una prueba de autor que todavía conservo.

Libreta de Mauricio, página 1.

1

“Pasan tías”. Técnica mixta sobre papel. 21 x 13, 5 cm.

Cuando en 2013 Mauricio Planel vino a visitarme al taller me trajo de regalo una preciosa libreta para dibujos hecha íntegramente por él con la reproducción de uno de sus geniales collages en la tapa. Desde entonces la guardé arriba de mi escritorio como el preciado tesoro que es y como para intervenirla en cualquier momento. Tan pero tan linda, que me daba no sé qué hacerle algo, sentía que la iba a estropear. Por eso me tardé un poco en estrenarla, pero “a cada chancho le llega su San Valentín” decía mi abuela y a la libreta de Meuricio le llegó su debut. No sé si el trabajito estará a la altura del soporte, pero ténganme paciencia, que ésta es apenas la página 1.